Para generar organizaciones con posibilidades de responder a un contexto tan cambiante como el actual; la flexibilidad, la creatividad y una conducción orientada hacia la meta son factores decisivos del éxito..

Para responder rápidamente a las exigencias de los clientes y del mercado, los colaboradores y equipos deben poder actuar, primero que nada, de manera independiente y responsable, para luego emprender la lucha por alcanzar niveles superiores en su “performance”. En una era de conocimiento y cambios rápidos, una fuente relevante de ventaja competitiva para las empresas estará en aquéllas que logren transformar equipos de trabajo corrientes, en Equipos de Trabajo de Alto Desempeño (ETAD).

Estos Equipos de Trabajo de Alto Desempeño (ETAD) deberán emprender la búsqueda permanente de:

1. Potenciar sus competencias principales.
2. Ejecutar sus funciones en base a un conjunto claro de valores.
3. Alinearse con la estrategia del negocio en un proceso continuo.
4. Participar activamente en el diseño e implementación de las estrategias.
5. Mantener óptimos niveles en la ejecución de sus cometidos.

Qué es un Equipo de Trabajo de Alto Desempeño

Son equipos de trabajo que se comprometen en un objetivo en común, un conjunto de metas relevantes, una forma de lograrlas y la responsabilidad compartida para alcanzarlas. Para ello poseen conocimientos útiles al objetivo, habilidades complementarias para la ejecución y actitudes que fortalecen permanentemente la dinámica del grupo.

El rol de la cultura y los valores en la conformación de ETAD

La cultura es el conjunto básico de valores y creencias que toda organización comparte. Dichos valores y creencias ayudan a los empleados a comprender cómo funciona la organización y a seguir normas de comportamiento. La cultura forma un conjunto de maneras de pensar, sentir y actuar más o menos formalizados y que configuran un sistema de normas de conducta organizacional. La delegación que la Alta Administración de la empresa pueda hacer en sus equipos de trabajo, tendrá éxito si los colaboradores poseen la calificación necesaria y si orientan su accionar hacia las metas superiores y a un concepto común de valor. Una fuerza de conducción animada con valores fundamentales, produce en toda la organización una identificación y motivación para su amplio desarrollo.
 

Un equipo de Trabajo de Alto Desempeño que se compromete en un objetivo en común, un conjunto de metas relevantes, una forma de lograrlas y la responsabilidad compartida para alcanzarlas...

Procesos de RR.HH. para la conformación de ETAD

Contratación de personal: A pesar de parecer obvio, las empresas no siempre luchan por conseguir a los mejores candidatos para los puestos a cubrir. Deben existir procesos y dispositivos diseñados para crear filtros para candidatos al empleo que resultarán en la selección de individuos que posean flexibilidad, creatividad, sentido de la innovación, orientación al objetivo y otras destrezas superiores.

Remuneración: Las estructuras de remuneración a los ETAD deben contemplar el pago basado en el desempeño del grupo y la capacidad que éstos han generado para lograr sus objetivos y mejorar permanentemente su performance. Adicionalmente el nivel de paga de la fuerza laboral debiese considerar un factor de remuneración asociado entre el desempeño de la firma y el éxito de los ETAD.

Asignaciones de trabajo flexibles: La participación en la rotación de tareas contribuye a la expansión del desarrollo de destreza(s) y guiones de comportamiento del empleado.

Capacitación: La capacitación es un componente estándar de todos los ETAD y puede tener un impacto positivo sobre las destrezas, los guiones de comportamiento, la motivación y el rendimiento del empleado, y el desempeño de la firma.

Comunicación: Los ETAD deben ser invitados a participar del proceso decisional que afecta a sus áreas funcionales, de manera que el grado de involucramiento es elevado desde el inicio de los proyectos. Un proceso formal de comunicación es considerado parte estándar de un ETAD.

Barreras para el desarrollo de ETAD

Las principales barreras para el desarrollo de Equipos de Trabajo de Alto Desempeño son una falta de dirección y propósito común, competencias y destrezas ausentes, y escasa disposición para trabajar conjuntamente ante la aparición de conflictos. El líder debe ayudar a los empleados a maximizar sus talentos individuales y colectivos, y hacerlo con un grupo significativamente diverso de individuos que probablemente sean activos e innovadores a la vez, requiere una destreza administrativa y una experiencia considerables. Al mismo tiempo, el líder debe mantener el sentido de cuerpo en el equipo. Los conflictos o dificultades generarán la tentación en sus integrantes, de alcanzar por si solos los objetivos y dejar de lado al grupo, que en algún momento puede considerar un lastre. El líder debe lidiar con estas situaciones hábilmente, en el sentido que en algunos momentos las individualidades serán muy útiles, pero ello no debe fracturar la consistencia del grupo. Ello implica incluso el hacer cambios oportunos en el equipo en aquéllos que no han logrado desarrollarse adecuadamente.

Qué distingue a un Equipo de Trabajo de Alto Desempeño

Un permanente compromiso con una visión compartida acerca las cuestiones esenciales asociadas a su labor. Existe una sólida base de comprensión del sentido y propósito que posee el equipo. Como el equipo trabaja íntimamente en conjunto, es clave establecer relaciones sólidas para alcanzar altos niveles de productividad. Las relaciones sólidas dentro de los equipos se caracterizan por el sentido de responsabilidad mutua, la confianza, el respeto, la aceptación, la cortesía y la comprensión.

Ya que los equipos de alto desempeño tienden a usar un estilo de “comunicación directa” (ser honestos, oportunos y precisos en su comunicación) su capacidad de regenerar relaciones laborales frente a conflictos y desacuerdos es importante para el éxito del equipo como un todo. Son capaces de desarrollar una atmósfera creativa y la propiedad de las ideas es compartida por todo el grupo. Tienen una alta capacidad de aprender de la experiencia.

Las relaciones sólidas dentro de los equipos se caracterizan por el sentido de responsabilidad mutua, la confianza, el respeto, la aceptación, la cortesía y la comprensión.