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LTE constituye, en la práctica, una actualización de la conocida tecnología 3G, que estará en condiciones de ofrecer velocidades de conexión que superarán incluso a las redes fijas más rápidas que existen en la actualidad.
A nivel mundial, son numerosas las compañías de telefonía móvil que están trabajando para impulsar la tecnología Long Term Evolution (LTE), que dará mayor velocidad de conexión a la navegación inalámbrica de Internet. Incluso, de acuerdo
con estimaciones de la empresa internacional ABI Research, en el año 2013 habrá 32 millones de personas utilizando este tipo de redes.
Pero, ¿en qué consiste la LTE en concreto y por qué hay tantas expectativas con su ya inminente llegada? Para entender un poco el impacto de este fenómeno conviene hacer un poco de historia.
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Rodrigo Cárdenas, subgerente de Evolución
Tecnológica de ENTEL PCS. |
Y es que si bien hoy la tecnología digital nos parece inherente a los celulares, la telefonía móvil nació en la década de los 70 en forma analógica. En ese entonces existían múltiples estándares, y cada país tenía sistemas de telefonía distintos. En Estados Unidos, por ejemplo, estaba el AMPS (Advanced Mobile Phone System), mientras que en Europa el más popular fue el NMT (Nordic Mobile Telephony), creado por los países escandinavos.
Uno para todos, y todos para uno
Sin embargo, y a poco andar, en el Viejo Continente se dieron cuenta de que era necesaria la compatibilidad entre los distintos países, y se unieron en el
European Conference of Postal and Telecommunications Administrations (CEPT), donde tanto operadores, como reguladores y proveedores acordaron en 1982 que el próximo sistema, además de ser compatible para todos, tendría que ser digital, y lo llamaron Global System Mobile Comunication (GSM). Fue ahí donde se acuñó el término 2G, ya que ésta correspondería a una segunda generación en tecnología. Y aunque estos primeros sistemas recién aparecieron en la década de los noventa, en el año 85 ya se trabajaba en paralelo la invención de la tecnología 3G o de tercera generación. Para ello, a través de la ITU (International Telecommunication Union) se creó el comité IMT-2000 (International Mobile Telephony 2000). El propósito de este comité era diseñar el próximo sistema de telefonía móvil (el de tercera generación), que a esas alturas se preveía que podría estar listo en el año 2000.
En el camino, GSM fue el sistema que finalmente se impuso en el mundo, y las primeras redes 3G empezaron a aparecer alrededor del año 2002. Desde entonces a la fecha la tecnología ha seguido avanzando, y los sistemas actuales superan lo que se definió originalmente por la ITU como 3G. Estos avances han permitido a los operadores móviles incursionar en el negocio de la banda ancha, ya que ahora es factible brindar velocidades de conexión que otorgan una experiencia de uso similar a la banda ancha fija. Cabe destacar que como los sistemas actuales superan las definiciones originales de los sistemas 3G, el mercado los ha bautizado como 3.5G.
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Long Term Evolution (LTE) es el nombre dado por el 3GPP (3rd Generation Partnership Project) para la evolución de las tecnologías de comunicaciones móviles, que sucederán y mejorarán las redes 3G actuales. |
Por otra parte, recién el año pasado se empezó a trabajar en las definiciones preliminares de la cuarta generación (4G), y se espera que los primeros sistemas que cumplan con estas especificaciones aparezcan alrededor del año 2015.
Banda ancha para todos
Según Rodrigo Cárdenas, subgerente de Evolución Tecnológica de ENTEL PCS, así como la telefonía se hizo masiva con la telefonía móvil, en el caso de la banda ancha debería ocurrir algo parecido. “Hace quince años atrás mucha gente no tenía acceso al teléfono fijo, no sólo por lo caro que resultaba, sino también por las limitaciones de cobertura. Sin embargo, con la aparición de los celulares, cada vez han sido más las personas que han accedido a tener uno propio. En forma similar, la banda ancha en Chile todavía no ha penetrado fuertemente –de hecho, se estima que está en alrededor del 25% de los hogares, a diferencia de otros países como Estados Unidos, donde es de 60%-, lo cual se explica por las barreras de precio y de cobertura”, agrega.
Y es que las tecnologías inalámbricas permiten superar ambas barreras: la de precio, a través de nuevos modelos de negocio– como el prepago, por ejemplo-, y la de cobertura, gracias a la naturaleza inalámbrica de la tecnología, que no requiere cablear ciudades completas para brindar servicio de banda ancha a toda la población.
“Al igual como ocurrió en los últimos 10 años, donde la telefonía móvil masificó el servicio telefónico, en los próximos tres años la banda ancha móvil masificará la banda ancha en nuestro país. No obstante, la masividad no sería sustentable con las tecnologías actuales, por lo que es necesario dar un salto tecnológico hacia mayores velocidades de transmisión de datos para soportar una demanda masiva y creciente de conexión Internet”, subraya Cárdenas.
Precisamente, LTE surge como una respuesta al salto tecnológico que se requiere. “Fue una forma de apurar el desarrollo de un nuevo sistema, que tuviera mayor velocidad, y que utilizara la mayor cantidad de infraestructura existente”, puntualiza el ejecutivo.
Para tener en cuenta...
En 1990 los países en
desarrollo tenían sólo el 22% de
las líneas telefónicas de todo
el mundo. La proporción hoy es
del 60%, y Chile no es la excepción. Con casi 14 millones de teléfonos móviles, somos uno de los países con mayor penetración de telefonía móvil en Latinoamérica. Si a fines del 2000 había cerca de 3 millones 300 mil clientes de telefonía móvil, el año pasado contábamos con cerca de 14 millones de clientes (penetración de un 84,08%).
¿Cómo será esta nueva tecnología?
Long Term Evolution (LTE) es el nombre dado por el 3GPP (3rd Generation Partnership Project) para la evolución de las tecnologías de comunicaciones móviles, que sucederán y mejorarán las redes 3G actuales.
Tras realizar diferentes estudios, los miembros del
3GPP detallaron los siguientes criterios de cara a la especificación de la nueva tecnología:
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Tasas de tranferencia máximas:
hasta 100 Mbps de bajada, empleando 20 MHz, y hasta 50 Mbps de subida, empleando también 20 MHz.
•Capacidad: hasta 200 usuarios por celda por cada 5 MHz de espectro.
•Latencia: menos de 5 ms.
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Velocidad de usuario: 3 ó 4 veces mayor que lo especificado para la Release 6 HSDPA en sentido descendente y 2 ó 3 veces mayor que para lo especificado para la Release 6 Enhanced Uplink.
•Movilidad: sistema optimizado para bajas velocidades entre 0 y 15 km/h. Movilidad entre 15 y120 km/h con un rendimiento alto. Mantenimiento de la velocidad para altas velocidades comprendidas entre 120 km/h y 350 km/h.
•Cobertura: los requisitos de velocidad, eficiencia espectral y movilidad deben cumplirse para células de 5 km, con ligeras degradaciones para celdas de 30 km.
• Difusión multicast mejorada:
ofrecer este servicio manteniendo la misma complejidad del terminal que en el caso de operación unicast.
•Flexibilidad en la asignación de espectro:
la interfaz radio debe poder operar con asignaciones de espectro de diferentes tamaños: 1,25 MHz, 1,6 MHz, 2,5 MHz, 5 MHz, 10 MHz, 15 MHz y 20 MHz.
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La masividad no sería sustentable con las tecnologías actuales, por lo que es necesario dar un salto tecnológico hacia mayores velocidades de transmisión de datos para soportar una demanda masiva y creciente de conexión
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